Consigue tu MEJOR FORMA

Como habrás aprendido en los blogs anteriores, el  camino al éxito personal y profesional inicia con el autoconocimiento, el uso de un vocabulario transformacional, la práctica de técnicas y hábitos de crecimiento mental proporciona en tú cuerpo estados excelencia en tú ánimo y en tú salud.

Hoy te comparto una práctica que puedes incorporar en tus actividades de crecimiento personal para alcanzar tu máximo potencial y es la MEDITACIÓN. Las organizaciones exitosas, actualmente reconocen la importancia de incorporar en sus programas de desarrollo organizacional espacios para que sus colaboradores inviertan tiempo en la MEDITACIÓN entre otras prácticas de crecimiento personal, ya que si los colaboradores se encuentran en un estado óptimo brindarán mayores resultados en sus funciones.

¿Por qué meditar para conectar mente y cuerpo?

 Las preocupaciones de la vida cotidiana muchas veces nos mantienen en un estado de ansiedad que también afecta la manera en que nuestro organismo produce o sintetiza hormonas que afectan el equilibrio de la salud.

La meditación consciente nos ayuda a concentrarnos sobre la realidad del momento presente, a valorarlo sin juzgarlo y a resolver los verdaderos miedos y preocupaciones a los que nos enfrentamos a diario.

Como mencioné anteriormente, tanto el yoga y la meditación trabajan siempre con la respiración consciente, ya que es un elemento fundamental para conectar o unir la mente y el cuerpo. Es el principio y el fundamento.

Respira, tómate un momento para escuchar a tu cuerpo y deja que tu cuerpo responda a los estímulos de tu mente. Todo está conectado.

Beneficios de la meditación

Existen muchos estudios alrededor del mundo que certifican que los beneficios de practicar técnicas de meditación diariamente son innumerables para el bienestar de las personas.

Dichos estudios se basan en medir la actividad del cerebro a través de un encefalograma mientras el estudiado en cuestión realiza las técnicas de meditación demostrando que la meditación tiene efectos fisiológicos en nuestro organismo, y en distintas áreas del cerebro. En concreto:

– Favorece la salud física y mental.

– Potencia el cociente intelectual.

– Desarrolla la empatía y la inteligencia emocional.

– Ayuda a mejorar la concentración y la memoria.

– Alivia la depresión, el estrés y la ansiedad.

– Reduce la presión sanguínea y estimula el sistema inmunológico.

– Ayuda a alcanzar la felicidad.

Además, estos estudios también determinan que, dependiendo del grado de meditación que se lleve a cabo, el cerebro pasa por distintas etapas. Las ondas beta se desarrollan en la primera fase de la meditación, que se relaciona con la concentración; un paso más llevaría hacia las ondas alfa, que fomentan la creatividad; en una meditación profunda, las ondas theta ayudan a la solución de problemas, y, en una meditación avanzada, las ondas delta proporcionan un sueño profundo sin necesidad de dormir. En un próximo blog te comentaré sobre los beneficios de escuchar este tipo de ondas biaurales.

Además de usar vocabulario transformacional, inicia con la meditación verás cómo tu cuerpo lo agradece.

RELAJATE

Aprende a respirar. Hazlo en distintos momentos del día: inhalando, manteniendo el aire y exhalando, según puedas aguantar: quizás 5 segundos cada paso. Repite durante varios minutos, e irás notando el cambio.

Relaja tu cuerpo, y el resto de ti se iluminará.

(Haruki Murakami)

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