Mereces Brillar

Tú mereces brillar, la luz de tu SER es lo que te caracteriza y los demás disfrutan, sin embargo, la principal persona que debe valorar y gozar esa luz, ese brillo eres tú.

En esta época de Navidad las luces iluminan las casas, calles, ventanas de comercios y hasta a los medios de transporte se les colocan luces hermosas, iluminación propia de una época que nos recuerda lo hermoso de aquella estrella en el cielo que anunciaba con su luz  el nacimiento de un SER hermoso.

Merecer brillar es reconocer merecer tu bienestar. Es reconocer tu SER y lo que él merece.

¿Crees merecer lo que deseas? Si no crees merecerlo, no te permites tenerlo, bloqueas que venga a ti todo aquello que deseas. Es común que se presenten situaciones fuera de tú control para frustrarte, pero si tu crees que mereces brillar, eso es lo que vale.

Debes CREERTELO, el creer que mereces lo que deseas se vuelve real y tu mente junto con tu cuerpo se sincronizan para que la energía del Universo o el destino, te traiga todo lo que piensas mereces y con ello brillar.

Como habrás leído el espejo es un gran aliado para crecer personalmente, para confrontarte,  entonces mírate al espejo una vez más y di: “MEREZCO TENER O SER … Y AHORA LO ACEPTO”. Haz unas cinco repeticiones y escudríñate ¿CÓMO TE SIENTES?, recuerda que siempre debes estar atento a tus sentimientos, emociones y como tu cuerpo responde a ellas.

¿Sientes que es cierto de merecer brillar o aún te sientes indigno?

Si aún tienes algún sentimiento negativo entonces haz esta afirmación de libertad:  “Libero el patrón en mi conciencia que está creando la resistencia para yo aceptar que merezco mi bienestar y que merezco brillar”.

Repite esta afirmación hasta que te sientas libre y tus emociones y sentimientos hayan sido modificados, practícalo varios días varias veces al día, tu mente y cuerpo se sincronizarán y tu mente se reprogramará para merecer lo mejor y brillar como lo o el mejor.

Mereces lo que deseas.

Que tu brillo sea radiante para que atraiga lo que mereces y puedas dar como también deseas.

Si das mucho es porque eres mucho. Nadie da lo que no tiene.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *