YO SOY UNA VERSIÓN LIMITADA

CAMBIA TU FORMA DE PENSAR

Ahora que ya has tomado la decisión de responsabilizarte de ti, ahora… ya puedes analizar los pensamientos que tienes sobre ti y crear los opuestos.

¿Cómo son en tu caso?  Porque si cambias las afirmaciones del “yo soy…” por las correctas y sanas, también debes tener muy claro cuáles son tus creencias generales sobre la autoestima.

Por ejemplo, por mucho que cambies el “yo soy incapaz de gustar a la gente porque yo soy tonto”, y lo cambies por “yo soy digno de agradar a los demás”, pero al mismo tiempo crees que pretender agradar es ser presumido, y que esto está mal, y que esto no es autoestima sino pedantería… entonces no vamos bien.

Tus creencias sobre lo que es autoestima deben estar ajustadas a la verdad.

Ahora solo analiza tu forma de pensar.

Esa forma de pensar que te limita, y cámbialo por una forma de pensar que te empodere. Aunque no lo creas todavía, solo analiza y escríbelo.

 Más adelante estarás preparado/a para entrenarte a pensar lo que escojas ahora, de forma totalmente auténtica.

Escoge bien esos pensamientos que te motiven y empoderen. Analiza los siguientes.

“Yo soy…” 
“El mundo es…” 
“La gente es…”  
“El futuro es…” 
Y “la vida es…”

Si son creencias limitadoras, aquellas que te hacen sufrir (por ejemplo, “la vida es dura”, “La gente es exigente y mala”, “Yo soy un inútil”, etc) cámbialas YA por su opuesto, es decir, por creencias empoderadoras (por ejemplo, “La vida es sorprendente”, “La mayoría de la gente es amable si yo soy amable”, “Aunque yo no sea perfecto, soy útil para ciertas cosas concretas”, etc).

Han de ser creencias positivas y realistas para ti, a la vez. 

Recuerda que Tú eres lo que piensas.

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